domingo, 18 de abril de 2010

París 2010...


Vista desde la catedral de Notre-Dame.
Canon powershot s90 a 28mm.
Uso de Adobe photoshop Cs4.


Uno de los verbos que más me gusta es : Viajar . El viajar siempre que se pueda, conlleva : conocer, compartir, aprender, hablar otro idioma y un gran etcétera. Esta semana santa pasada, unas compañeras de clase y yo nos fuimos a pasar cinco días a Paris. Una ciudad de la que me traigo muy buenos recuerdos ya que te engatusa desde el primer día hasta el último. Kilómetros andados, monumentos visitados, historias compartidas que enriquecen tus conocimientos a más no poder.


Ya en los últimos días nuestro querido y preciado mapa que nos ayudo sin nada a cambio, estaba en las últimas. Con esta foto quisé plasmar  el mundo del papel y el mundo real. Un simple papel repleto  de líneas de todos los colores  que se entrecruzan y que copian fielmente la pura realidad. Este caos de calles fué reformado y renovado  por el famosísimo  Georges-Eugène Barón Haussmann (1809 - 1891). La ciudad por fín pudo respiar con grandes Boulevares con calles radiales.




A pies de la Torre Eiffel aprovechando los resplandecientes y bien cuidados parques.

Simetrías perfectas en los pies de la torre.

Toneladas incalculables de metales que aguantan uno de los monumentos más preciados y más bonito de la ciudad francesa.


En esta foto quíse plasmar la inocencia de un niño que se quedó impresionado con la metralleta descomunal que portaba tal militar que cuidaba la torre. Ví al  niño salir corriendo para poder ver mejor tal artilugio de la muerte y encendí la cámara. Y a disparar. Escuché al niño que "algo " le preguntaba, pero sólo recibió una mirada fulminante y sin palabra alguna. En mi opinión esta foto reune tres cosas: inocencia de un niño, los pies de la torre Eiffel y los militares que cuidan nuestras vidas ya que es uno de los  monumentos más visitado.



Reflejos en las cristaleras del museo Louvre.




Torres y rosetón de la catedral de Notre- Dame.



Una copia del Ponte Vecchio de Florencia. Cientos de parejas que dejan su amor eterno en un candado tirando la llave al agua.


Música y mucho arte a pies del museo Pompidou.




Foto tomada en la la Frutería dónde se llevo a cabo la película de Amelié.



Por último, tomé esta foto queriendo plasmar el abandono de un panteón. Un día estuvo resplandeciente. Y al día de hoy abandonado y descuidado.

Espero que os haya gustado.

3 comentarios:

  1. Paris toujours Paris... j´y retournerai le mois d´août... qu´en agosto vuelvo y que me ecanta. Saludos. Las fotos geniales.

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  2. Buenas Anzaga!!
    Una ciudad encantadora que volveré!!
    Buen viaje en Agosto!!
    un saludo!!

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  3. Buenísimas las fotos. Qué ganas tengo de volver algún día!!! Una ciudad bonita para visitar.

    Me impactó la primera de Notre-Dame!

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